Me acaba de llegar la noticia desde el rss del Thyssen Bornemisza que el año que viene desde el 10 de enero hasta el 17 de mayo tendrán una exposición cuyo nombre titula este artículo, La sombra. Este es una breve cita al texto que acompaña la entrada:
El objetivo de esta exposición es presentar el amplio espectro de implicaciones, problemas y soluciones suscitado por la representación de la sombra proyectada en el arte, desde el Renacimiento hasta nuestros días. [...]
No especifica que autores componen la muestra, pero aunque no creo que esté (según he encontrado parece que está en Oslo), para mi la siguiente es La Sombra en el mundo del arte, ésta, inquietante como pocas, de Edvard Munch en su cuadro Pubertad.

Lo reconozco, no me gusta la gente que se emborracha y pierde los papeles. Esto me ha pasado desde que, siendo pequeño, encontré un domingo temprano, una preciosa palmera de nuestro jardín, tirada por el suelo, desarraigada a patadas.
Pero esta noticia es aún peor. No comprendo la gente que no respeta la naturaleza, pero ya tengo asumido que muchos actuen como si no exisitera nada salvo ellos. Lo que no puedo asumir es que alguien, en lugar de disfrutar alegremente de su borrachera molestando a las mujeres del lugar, se le pase por la cabeza colarse en un museo de la talla del Orsay y realicen lo que estos individuos hicieron. Todo un atentado contra algo tan valioso como un Monet. Pero aunque fuera un garabato de un don nadie. Es incomprensible.
Hoy han anunciado que a partir de ahora el Museo del Prado tendrá puertas abiertas las dos últimas horas de cada día laboral, incluyendo los sábados. La mala noticia es que los domingos recortan horarios, y sólo será gratuita la entrada las últimas cuatro horas, cuando hasta ahora venia siendolo todo el día. De todas maneras, para mi me parece una idea excepcional. Nada mejor para relajarse que ir al prado despues de trabajar a hacer unos garabatos.